El 27 de junio de 1987 es una fecha que quedará por siempre ligada a la historia del Atlético de Madrid. Ese día el club colchonero jugó una final de Copa del Rey, pero ocurrió un hecho mucho más relevante para el devenir del club: a las seis de la mañana se proclamó a Jesús Gil como vencedor de las elecciones a la presidencia que se habían celebrado el día anterior.«Jesús Gil viajó a Zaragoza y vio el partido en el palco con Futre , el fichaje que le hizo ganar», recuerda para ABC Julio Prieto (21-11-1960, Madrid), histórico centrocampista rojiblanco. «Lógicamente nos distrajo un poco. Gil ganó y había algo raro, yo no notaba alegría en el club… Y entre los jugadores se pensaba en los que iban a llegar, los que iban a salir…», añade Juan José Rubio (28-8-1956, Madrid), otra perla de la cantera colchonera, un extremo zurdo inolvidable. De hecho, hasta en la previa quedó patente que el aterrizaje de Jesús Gil enrarecía el ambiente. «Como yo era el capitán, la prensa me preguntó si entregaría la Copa a Jesús Gil como nuevo presidente. Y yo dije que no, que la Junta Directiva aún estaba presidiendo y que se la entregaría a quien había sido mi presidente esa temporada (Francisco Javier Castedo)», afirma Miguel Ángel Ruiz (5-1-1955, Madrid), canterano que portaba el brazalete tras diez temporadas en el primer equipo.Noticia relacionada general No No Real Sociedad Caleta-Car: «A mi padre no le gusta contarme cosas de la guerra» Rubén CañizaresPrieto, Rubio y Ruiz tienen algo en común: fueron titulares en aquella final y los tres salieron del club ese verano de 1987 como consecuencia de la victoria electoral de Gil. «Para mí fue un partido muy especial y muy triste, porque fue mi último partido en el Atlético de Madrid después de una vida en el club. Además, no pude terminarlo porque en los minutos finales de la prórroga tuve un choque en un despeje de cabeza con Bakero que me rompió el pómulo. Yo me tocaba y no tenía cara… Se me hundió el hueso malar y fue una operación complicada. Los penaltis ni los vi, porque me llevaron rápidamente a Madrid al Hospital», rememora apesadumbrado Ruiz.Rubio agrega que «esa misma noche Gil se presentó en el hotel con Futre mientras cenábamos. Y el lunes nos convocó a una reunión en el Calderón. A mí me echó. Y ese mismo día fichó a López Ufarte (estrella de la Real), a Goikoetxea (del Athletic)… fue una remodelación muy grande. A Luis Aragonés también le dijo de malas maneras que no continuaba y Luis se fue a por él. Fue un caos, algo penoso».«Esa noche Gil se presentó en el hotel mientras cenábamos y nos convocó a una reunión en el Calderón: a mí me echó, a Luis, de malas maneras, también; fue un caos, algo penoso». Juanjo Rubio Histórico extremo zurdo del At.MadridMiguel Ángel Ruiz no asistió a esa reunión por estar convaleciente: «Cuando me dieron el alta fui al Calderón a la presentación de los nuevos jugadores, del nuevo entrenador (Menotti)… Y después de 15 años me encontré como si estuviera en un sitio donde no había estado nunca… no me sentía en mi casa».Ruiz fichó por el Málaga («ayudé a Gil a no tener que prescindir del capitán como había prescindido de otros»), Rubio se marchó al Sabadell y a Prieto le contrató el Celta. Con lo que, para los tres, esa final contra la Real tuvo un doble recuerdo amargo.Dejando a un lado el fenómeno Gil, todos coinciden en que hacía un calor asfixiante en Zaragoza. «Se agotaron todas las botellas de agua en La Romareda… El calor era tremendo y el campo estaba a reventar», apunta Prieto.Atlético (7º) y Real Sociedad (10º) habían hecho una Liga discreta, después del invento de ‘playoff’ fallido, pero el conjunto donostiarra tenía un equipo peligroso. «Estaban Arconada, Gorriz, Zamora o López Ufarte de la Real que ganó dos Ligas (1981 y 1982) y jugadores que luego fueron importantísimos como Begiristain y Bakero», enumera Ruiz. Sin embargo, Rubio replica con las fortalezas del Atlético: «Veníamos de ganar la Copa dos años antes al Bilbao, también doble campeón de Liga; al Barça le ganamos la Supercopa; el año antes habíamos jugado la final de la Recopa… Teníamos un potencial importante».«Fue muy triste, mi último partido en el Atlético; en la prórroga tuve un choque con Bakero y me rompió el pómulo, me tocaba y no tenía cara, se me hundió el hueso malar» Miguel Ángel Ruiz Histórico capitán del At.MadridPero Julio Prieto reconoce: «La Real nos sorprendió. Se adelantó muy pronto, empatamos, y volvió a ponerse por delante antes del descanso. Y nos metieron los goles dos zurdos natos, con la pierna derecha. Ufarte y Begiristain. Y ya fuimos siempre a remolque». Para la reacción rojiblanca tuvo mucho peso el extremo Rubio: «Le devolví una pared a Da Silva y marcó el 1-1. Pero luego la Real volvió a adelantarse. El partido fue un toma y daca, y faltando 15 minutos metí el empate y fuimos a la prórroga».Último gol de colchoneroEl madrileño logró el 2-2 tras un gran zurdazo cruzado, a pase de un joven Julio Salinas: «Lo intentábamos, pero el gol no llegaba. Marqué y fue una alegría inmensa, porque nos veíamos capacitados para ganar».Y a falta de dos minutos para el 90, todos recuerdan nítidamente lo ocurrido. Julio Prieto se cuela por el flanco derecho del área tras una pared con Da Silva y… «Me la llevaba con la derecha y López Rekarte me barre la pierna izquierda, no tenía manera de llegar al balón. Aquel era el fondo de la Real y Ramos Marcos no se atrevió. Ojalá hubiera habido VAR en esa época porque fue un penalti clarísimo», lamenta Prieto. «En los derbis Ramos Marcos me sacaba amarilla según subía las escalerillas», añade.La Real festeja el título de Copa ABC«Fue un penalti de libro. Con VAR y sin VAR debió pitarlo», asegura Rubio, que recalca que «unos minutos antes nos anula un gol de Da Silva por fuera de juego, sin que levante la bandera el linier. Fue un despropósito enorme contra nosotros. En caso de duda, siempre pitaba en contra».«Me la llevaba y López Rekarte me barre, no tenía manera de llegar al balón; fue un penalti clarísimo, pero Ramos Marcos no se atrevió» Julio Prieto Histórico medio del At.MadridY sin que en la prórroga hubiera variaciones, se llegó a los penaltis. «En la tanda nos barrieron. Arconada nos dejó fritos», asevera Prieto. El mítico portero donostiarra detuvo una pena máxima a Quique Ramos, mientras la Real anotó todos sus lanzamientos. Rubio marcó el primero para los rojiblancos, pero descubre que en sus compañeros «no veía la motivación necesaria, no les veía con confianza. Hablaba con Quique y no le veía convencido. Estábamos muy cansados. Y fallaron Da Silva y Quique».Hasta para una decena de futbolistas de aquella plantilla, ése fue su último partido en el Atlético.«Te sientes favorito»¿Y cómo ven la reedición de esa final casi 40 años después? Todos pronostican un partido igualado, aunque Ruiz es categórico: «He capitaneado al Atlético de Madrid durante seis años, es un privilegio vestir esa camiseta y cuando llevas la rojiblanca te sientes favorito. Y esta Real no es tan fuerte como la del 87».En el caso de Rubio, es más cauto: «La veo al 50%. La Real ha mejorado muchísimo con Matarazzo y varios de sus jugadores han crecido mucho. Y vamos a llegar más cansados después del esfuerzo de la Champions». Mientras que Julio Prieto conserva ánimos de revancha: «El Atleti es favorito. Llorente está espectacular, tiene que jugar en el medio. Ganar sería una pequeña venganza y nos quitaríamos esa espinita, porque perder por penaltis duele mucho más».