En buena lógica, un reglamento con casi 200 años de historia, el que rige el fútbol, ha sido objeto de numerosos cambios y evolución durante su longeva existencia, pero lo sucedido este fin de semana en Canadá amenaza con revolucionar la norma probablemente más genuina de este deporte: la relativa al fuera de juego .Así reza literalmente la Regla 11 de la Federación Internacional de Fútbol (FIFA): «Se considera que un jugador está en posición de fuera de juego cuando: su cabeza, tronco o pierna (pie incluido) se encuentran, total o parcialmente, en la mitad del terreno de juego del adversario (excluyendo la línea central) y su cabeza, tronco o pierna (pie incluido) se encuentran, total o parcialmente, más cerca de la línea de meta contraria que el balón y el penúltimo adversario. A la hora de determinar si un jugador está en posición de fuera de juego, no se tendrán en consideración las manos ni los brazos de los jugadores, tampoco en el caso de los guardametas. Con el fin de determinar con claridad las infracciones por fuera de juego, el límite superior del brazo coincide con el punto inferior de la axila. No estará en fuera de juego aquel jugador que se encuentre a la misma altura que el penúltimo adversario o los dos últimos adversarios».Esta pauta saltó por los aires el pasado sábado (madrugada del domingo en España), cuando el árbitro del partido de la Primera División canadiense que disputaron el Halifax Wanderers y el Pacific dio por válido el 0-1 que acababa de marcar Alejandro Díaz en clara posición de fuera de juego, al menos tal y como lo describe la reseñada Regla 11.El colegiado no se equivocó. Lo que hizo fue aplicar por vez primera la conocida como ‘Ley Wenger’. Se llama así porque uno de sus principales impulsores es el legendario exentrenador francés del Arsenal , actualmente director de la División de desarrollo del fútbol mundial de la FIFA. Según esta nueva norma, aún en período de prueba en competiciones puntuales, el jugador atacante (de amarillo en el gráfico adjunto) estará habilitado siempre que al menos una parte de su cuerpo con la que sea legal marcar gol (todas menos los brazos y las manos) esté en línea o por detrás del penúltimo defensor. El delantero deberá estar completamente por delante del penúltimo defensor para que incurra en fuera de juego. Es decir, tiene que existir un espacio diáfano entre él y dicho defensor, un hueco evidente. De ahí que este nuevo fuera de juego también se denomine ‘daylight’ (luz del día o luz clara).De hecho, como se aprecia en el vídeo de la jugada, aunque Díaz está claramente adelantado en el momento en que su compañero dispara a puyerta, la pierna derecha del delantero mexicano está en línea con el cuerpo del defensor. Posición válida según la modificación reglamentaria. Cuando se supo de la implantación de esta novedad en Canadá, Arsène Wenger no pudo ocultar su satisfacción: «Es un proyecto piloto importante. Con el ensayo de esta nueva interpretación en una competición profesional, podremos entender mejor sus efectos en términos de mejora de la claridad, de fluidez en el juego y de fomento del fútbol de ataque. Estamos deseando analizar los resultados de la fase de ensayo. Agradecemos a la Premier League canadiense y a la Federación Canadiense de Fútbol su disposición para ofrecer la competición y apoyar a la FIFA en este proyecto experimental».