LeBron James volvió a sostener a los Lakers en otra noche grande de playoff. El veterano fue decisivo en la victoria de esta madrugada ante Houston por 101-94, con una actuación de peso en los dos lados de la pista y una presencia constante en los momentos de mayor exigencia. Firmó 28 puntos, 8 rebotes y 7 asistencias, números que explican su impacto pero no lo resumen del todo. También marcó el ritmo, ordenó los ataques y asumió la responsabilidad cuando el equipo más lo necesitaba para poner el 2-0 en la serie.