Luis Enrique lo tiene claro: el Paris Saint-Germain deberá ser más competitivo que nunca en Múnich. En el Parque de los Príncipes se vivió una auténtica oda al fútbol, con nada menos que nueve goles: un 5-4 que dejó la eliminatoria completamente abierta. Sin exagerar, fue uno de los partidos más espectaculares que se recuerdan en la historia de la Champions League.