Si no lo había demostrado ya, el Bayern Múnich de Vincent Kompany oposita claramente a levantar esta Champions League en Budapest. Para ello, los bávaros deberán eliminar al Paris Saint-Germain de Luis Enrique en semifinales, con el factor campo a favor. Un rival que impone respeto, porque «es uno de los mejores equipos de Europa», pero que no atormenta a un Bayern que siente que «podemos ganar a cualquiera cuando estamos a nuestro mejor nivel», según las palabras de su estrella, Harry Kane.