Viktor Gyökeres volvió a aparecer en el momento justo para castigar al Atlético de Madrid. El delantero del Arsenal abrió el marcador en el Metropolitano en la ida de semifinales de la Champions League, transformando un penalti que él mismo provocó. Una acción puntual, casi aislada en su partido, pero suficiente para volver a demostrar que el conjunto rojiblanco se ha convertido en su víctima predilecta este curso.