La primera semifinal de la Champions es un himno al fútbol, espectáculo total con nueve goles y dos equipos entregados al ataque. El PSG se impone por poco (5-4) a un Bayern Múnich que mostró una jerarquía imponente en París.El partido es una oda al fútbol en la primer parte. Una maravilla del deporte que atrapa por la pasión de los hinchas, pero que también fascina por la belleza como si fuera una obra de arte.El PSG y el Bayern Múnich interpretan una representación llena de magnetismo y creatividad. Es una final anticipada repleta de velocidad, un ritmo de vértigo y dos equipos que cuidan la pelota y presionan como fieras al poseedor del balón.PSG 5 Safonov; Hakimi, Marquinhos, Pacho, Nuno Mendes (Lucas Hernández, 82); Zaire-Emery (Fabián, 64), Vitinha, Joao Neves; Doue (Barcola, 70), Dembele y Kvaratskhelia (Mayulu, 84). Bayern Múnich 4 Neuer; Stanisic, Upamecano, Tah, Davies; Kimmich, Paulovic (Jackson, 90); Olise, Musiala (Goretzka, 78), Luis Díaz; y Kane. Goles 0-1, 17: Kane, penalti. 1-1, 24: Kvaratskhelia. 2-1, 34: Joao Neves. 2-2, 41: Olise. 3-2, 45+4: Dembelé, penalti. 4-2, 56: Kvaratskhelia. 5-2, 59: Dembelé. 5-3, 64: Upamecano. 5-4, 68: Luis Díaz. Árbitro S. Sharer (Suiza). Amarilla a Marquinhos, Fabián y Hakimi.Ritmo y más ritmo desde el primer minuto y jugadores electrificados, como Luis Díaz o Kvaratskhelia, dos centellas que atraviesan el campo a una velocidad supersónica. A Luis Díaz le hacen penalti y Harry Keane, otro inspirado, no falla el tiro. Del 1-1 al empate en siete minutos. Una maravilla de Kvaratskhelia que acaba en tiro cruzado a gol. No hay pausa en la aceleración del juego. Adelanta Joao Neves al PSG en un córner mal defendido por Musiala, el único al que le supera el partido.Luis Díaz provocó el pánico cada vez que agarra la pelota, a diferencia del partido contra el Madrid, donde casi no la olió. También Olise, el delicioso zurdo que vuelve loco a un rayo como Nuno Mendes, incapaz de contener a alguien más rápido que él con el balón en el pie.El Bayern golpea cada vez que lo sacuden y logra empatar con otra jugada genial de Olise, rodeado por cuatro rivales y que saca un trallazo desde dentro del área. En una demostración de juego colectivo y afán por atacar al enemigo, el PSG provoca un penalti light, mano dudosa de Davies, corrección del VAR y gol de Dembelé. Una primera parte para recordar y enmarcar. Cinco goles y diversión total para el aficionado neutral que goza con dos equipos de un nivel y ambición superlativos.El espectáculo no decae en la segunda parte. Es un frenesí de efectividad y fútbol. El PSG acelera y en un visto y no visto da por sentenciado el partido con dos goles de Kvaratskhelia y Dembelé, a cual mejor en rápidas transiciones.Pero el Bayern Múnich no le pierde la cara al duelo, muestra personalidad y aporta al himno al fútbol una reacción soberbia. Replica a la desgracia con juego y fe. Upamecano marca el tercero al peinar una falta y Luis Díaz, el jugador de la noche, hace el cuarto en una deliciosa maniobra. 5-4. Maravilloso.El Bayern busca el empate, Hakimi se lesiona y el PSG defiende con 10 en un desenlace épico con resultado fascinante.