Shai Gilgeous-Alexander, la estrella que va al revés del mundo abrazando ese tiro de media distancia en desuso, el que silba cuando acecha la tragedia, volvió a ir a contracorriente anoche para reivindicar su estatus de tipo distinto. Empresa complicada las anotaciones desbocadas de más de medio centenar al inicio de temporada, con todo el mundo ansioso por demostrar, el MVP se marcó el mejor partido de su vida con 55 puntos, imponiendo su pachorra en medio del sufrimiento tras dos prórrogas en una frenética reedición de las Finales de los Thunder ante los Indiana Pacers (135-141).