La Coupe de France o Copa de Francia volvió a demostrar por qué es uno de los torneos más imprevisibles del fútbol europeo. El AG Plouvorn, modesto club de Regional 1 —sexta división francesa— protagonizó una de las escenas más insólitas de la temporada gracias a su portero, autor de un gol de chilena en el minuto 93 que forzó los penaltis ante el AS Vitré.