En el deporte de élite se habla de lesiones musculares o roturas de ligamentos. Pero todavía falta abordar con la misma profundidad las cuestiones que afectan a la salud mental de los deportistas. En los últimos años, sin embargo, algunas voces de referencia han contribuido a romper ese silencio o tabú. Simon Biles renunció a competir en los Juegos Olímpicos de Tokio para priorizar su bienestar psicológico. Naomi Osaka se apartó temporalmente del tenis por ansiedad y depresión y figuras como Andrés Iniesta han hablado de la importancia de cuidar la mente tanto como el cuerpo.