La selección española ha certificado el billete para el Mundial y pese al agridulce sabor que ha dejado el empate ante Turquía, la clasificación se ha celebrado en el vestuario. Marcos Llorente reconoció al acabar el partido que los jugadores «estamos muy felices por celebrar la clasificación. Pero cuando entras en esta rueda de ganar por muchos goles que se marquen, cuando se empata y se consigue un objetivo grande parece que se está triste y con un sabor agridulce».