Cuando después de anotar el 1-0 (Dani Olmo, min 3) y de arrinconar al adversario en las inmediaciones de su área, cuando nos imaginamos desfilando triunfantes al son de la Marcha Radetzky, llega primero un tal Gül y después un tal Özcan y te pinchan el globo (1-2). Una bajada de tensión y varios despistes colocan a Turquía por delante de España en el marcador. Y menos mal que empató Oyarzabal. Con el 2-2 cerró la selección de Luis de la Fuente una clasificación casi inmaculada (primera: 5 victorias y un empate, 21 goles a favor y dos en contra) e igualó a la Italia de Maldini con 31 partidos invicta. Leyenda. Apenas saboreado el agridulce sabor del último choque, la Liga sale al encuentro. Porque hay Liga y el Madrid es el líder con 31 puntos, tres más que el Barça. Al Villarreal, tercero, le saca 5, y al Atlético, cuarto, 6. A las puertas de la Navidad las diferencias son exiguas, incluso entre los dos madrileños, de ahí el ansia por recuperar el pulso liguero. Lo curioso es que durante el parón de selecciones ha habido tiempo para minimizar el trabajo de Xabi Alonso y dudar de la fiabilidad de su equipo. Flick, Marcelino y Simeone tienen más crédito que el tolosarra. Chocante.