El partido Euskal Selekzioa-Palestina ha dejado un gran poso en todo Euskadi. Más allá del resultado, lo vivido el sábado en San Mamés ha sido una lección de solidaridad con el pueblo palestino que está viviendo momentos muy duros. El campo casi se llenó al completo, con 51.396 espectadores en sus gradas según los organizadores.