El Girona vuelve del parón con un contratiempo mayúsculo en una zona especialmente sensible: el sector izquierdo de la defensa. La lesión de Daley Blind, provocada por un fuerte golpe en el pecho, ha encendido todas las alarmas en Montilivi. Aunque el club confirma que no reviste gravedad, el neerlandés deberá guardar reposo y su presencia frente al Real Madrid -y por supuesto la del Betis-, el próximo 30 de noviembre, está prácticamente en el aire. Un doloroso contratiempo para un equipo que ya caminaba en equilibrio inestable.