Enfadadísimo con la actuación arbitral tras los penaltis señalados por Makkelie a Hancko -el segundo fue corregido por el VAR-, Diego Pablo Simeone acabó el Atlético-Arsenal de la ida de semifinales prácticamente afónico. El argentino compareció ante los medios todavía con las pulsaciones a mil por hora e indignado por lo que había sucedido sobre el terreno de juego.