«No esperaba que vinieran tantos. Todos saben lo que significa el Mundial para nuestra nación. Es lo más hermoso que he visto en mi vida, por eso hoy les invito a todos a una ronda». Ermedin Demirovic, delantero del Stuttgart, trabajó este lunes a destajo delante de los aficionados de su equipo . No lo hizo sobre el césped, sino sirviéndoles incontables jarras de cerveza gratuitas durante el ‘Festival de Primavera blanco y rojo’ que organiza cada año por estas fechas el club alemán.Demirovic, nacido en Hamburgo hace 28 años en una familia de origen bosnio, cumplió la promesa que había hecho antes de que la selección de fútbol donde juega, Bosnia y Herzegovina, diera la gran sorpresa en la repesca de clasificación para el Mundial que organizarán este verano Estados Unidos, México y Canadá.Había prometido cerveza para todos los seguidores del Stuttgart si los bosnios obtenían el billete para la gran cita balompédica. Los balcánicos vencieron el 31 de marzo a Italia, tetracampeona del mundo, en la tanda de penaltis (1-1 en el partido), y casi un mes después Ermedin hizo honor a su palabra.El futbolista llegó a la carpa poco después de las 7 de la tarde. Estaba de buen humor y se reía con los aficionados que le iban saludando a su paso. Y es que la temporada también es muy satisfactoria con su club. El Stuttgart está luchando por clasificarse para la Liga de Campeones del año próximo y el 23 de mayo jugará la final de la Copa de Alemania con el Bayern.En la barra de la carpa había doce barriles de cerveza listos para ser consumidos en el grifo, además de uno de madera que el delantero tenía que pinchar. A Demirovic le bastaron cinco golpes para abrirlo y la bebida empezó a fluir entre vítores y cánticos de las 2.500 personas presentes. Luego, ‘Medo’ se puso a rellenar jarras. «Lo está haciendo genial, como si llevara haciéndolo mucho tiempo», dijo una periodista allí presente. «Yo no bebo alcohol —reconoció el jugador—, pero no quiero aguarles la fiesta a quienes sí les gusta». En total se repartieron unos 800 litros de cerveza. Evidentemente, el espumoso alcohol gratis era para los aficionados adultos del Stuttgart, pero Demirovic no se olvidó de los seguidores más jóvenes. «En las próximas semanas el equipo hará un entrenamiento abierto al público y ese día habrá un camión de helados para los niños», anunció. Como broche de oro a la celebración, el atacante bosnio también hará una donación a la Fundación del VfB Stuttgart. Encuadrada en el Grupo B junto a Canadá, Qatar y Suiza, nadie se atreve a aventurar la que montará ‘Medo’ si a la selección de Bosnia y Herzegovina se le ocurre firmar alguna gesta deportiva en el campeonato del mundo que comienza en junio. Los aficionados del Stuttgart sueñan con participar en otra fiesta mundial.