La selección española ha vuelto a hacer historia, y para lograrlo ha tenido que vencer, nada menos, que a «la historia» . Porque Alemania no es un rival cualquiera: es la auténtica referencia europea en fútbol de selecciones. Ha ganado 8 finales del Campeonato de Europa (6 de ellas consecutivas), ha estado presente en 11 de las últimas 12 semifinales y, con el partido de este miércoles, suma ya 51 encuentros en la historia del torneo. Nadie ha jugado más.¿Y por qué las ganamos? Principalmente, porque esta generación de jugadoras españolas posee un talento fuera de lo común, y porque están alcanzando una madurez deportiva que les permite afrontar partidos como el de ayer con una templanza que antes, en momentos similares, como aquel duelo por el bronce ante Alemania, no existía.Hasta el gol de Aitana , el partido transcurría como quería Alemania: anulando el talento español desde el orden, la presión y la competitividad. El bloque alemán funcionaba con precisión quirúrgica: ayudas constantes, coberturas impecables y una intensidad en los balones divididos digna de estudio. Jugaban, como siempre, en equipo, confiando en la compañera y en su mentalidad colectiva, esa que tantos títulos les ha dado.Pero en el minuto 113 todo cambió. Se desordenaron por primera vez. Aitana encontró la única rendija posible: ese espacio entre la central y la lateral, la «zona indefendible». Y ahí, en una fracción de segundo, aprovechó el error de Berger, que no cubrió el primer palo esperando un centro. Fue una genialidad, puro talento, que decidió el partido. Berger, que hasta entonces había sido una de las figuras del encuentro, terminó siendo la villana de una noche que ya es historia.Si hablamos de talento, hay que detenerse en dos nombres propios: Ona Batlle y Patri Guijarro, para mí las dos mejores españolas del torneo .Ona es, sin exagerar, la mejor lateral derecha del mundo. Y me atrevería a decir que también lo es cuando juega por la izquierda. Su actuación contra Clara Bühl, la gran estrella alemana, fue soberbia: se impuso en todos los duelos y fue un puñal constante por la banda. De hecho, el gol nace en una acción suya, generando superioridad por la derecha y desordenando el sistema rival.Patri, por su parte, está firmando su campeonato. Tras perderse el Mundial por su postura crítica, una de las valientes amotinadas, ha vuelto con hambre y fútbol. Es, hoy por hoy, la mejor mediocentro del mundo: recupera, distribuye, rompe líneas, lanza diagonales de 40 metros que pocas jugadoras se atreven siquiera a imaginar, y además pisa área con peligro real. Sus constantes recuperaciones están siendo fundamentales para frenar las transiciones rivales. Llegó con ganas de reivindicarse, y lo está logrando.Noticia Relacionada Revista de prensa estandar No Del «destello de genialidad» de Aitana a la denuncia del diario ‘Bild’ por el «humillante» festejo de las españolas Miguel ZarzaEl próximo domingo, el duelo entre Patri Guijarro y Keira Walsh será una de las claves, si no la clave, de la final. Una final en la que España parte como gran favorita, y donde todo un país estará volcado con «las chicas».Esta generación de jugadoras no solo está ganando partidos: está escribiendo capítulos memorables de nuestra historia deportiva, que recordaremos como uno de los grandes hitos del deporte español.