A sus 41 años, LeBron James sigue siendo la cara de la liga. Pasan los años y todos creen que pueden destronar al ‘rey’, pero lo cierto es que el alero de los Lakers sigue demostrando que la edad solo es un número. En estos mismos playoffs, el de Akron se ha cargado el equipo a las espaldas para ganar los dos primeros partidos de la serie ante los Rockets, evidenciando, si es que hacía falta, que se está mereciendo cada céntimo de un megacontrato que podría ser el último.