No habrá público en las gradas pero sí en las calles de Badalona para ‘recibir’ al Hapoel Holon israelí. Al igual que ocurrió en València o Manresa el mes pasado, la visita de un equipo de ese país convierte el partido de esta noche en evento de alto riesgo para las autoridades, que quisieron curarse en salud, dejando a los clubs locales la responsabilidad de posibles incidentes, lo que aboca a esta política de puerta cerrada.