Parecía que Mercedes estaba contra las cuerdas, que McLaren estaba más fuerte tras su exhibición con doblete en la carrera sprint y que Ferrari podía tener opciones tras las evoluciones presentadas en Miami de los de Woking y los de Maranello. Incluso Max pudo sumarse a la fiersta, resurgiendo. Y así, la lucha en Q3 estaba siendo apretadísima, llena de incertidumbre. Pero entonces, el líder del Mundial de F1, Andrea Kimi Antonelli dio un puñetazo sobre la mesa que hizo temblar todo el Hard Rock Stadium, donde se ubica el paddock del Gran Circo. Nadie podía batirle.
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