<!–[CDATA[La sonrisa de Leandro Paredes parece más grande que el imponente estadio Monumental. La felicidad de Claudio Ubeda también. Y es lógico: Boca coronó un triunfazo que a ellos los potencia en forma total, pero antes que nada impulsa al propio Boca en esa búsqueda de convertirse en un equipo consistente, ganador, apto para soñar los mejores sueños. En River todo es al revés.
]]>