<!–[CDATA[Tras 37 durísimas jornadas, la Euroliga cierra hoy su liga regular. El Barça, en el décimo puesto, depende de él mismo para entrar en la repesca y alargar un poco la temporada continental. Basta con ganarle al Bayern de Múnich en el Palau. Los alemanes, desahuciados en la competición, ya no se juegan nada y en principio los pronósticos son que el Barça terminará con 21 victorias y 17 derrotas. Ojalá. ¿Dónde tenemos que firmar? El equipo empezó bien el curso europeo con Peñarroya pero, a medida que llegaron las lesiones, la competición se le ha hecho muy larga a la plantilla, a los técnicos y a la afición. Con el relevo en el banquillo, no se frenó la irregularidad del equipo, capaz de lo mejor y de lo peor, con demasiadas oscilaciones y algunos episodios sonrojantes. Todo queda ya atrás y el partido de hoy del Palau, más allá de ser una final para alargar algo la ilusión -o la agonía de la temporada- presenta una efeméride que el barcelonismo debe celebrar por todo lo alto.
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